Cultivar_35_Olival_Azeite

Situação atual e futuro do olival em Espanha 51 el desarrollo de programas de mejora que permitieran ampliar el abanico de variedades adaptadas al sistema. No obstante, debido al largo periodo de tiempo necesario, solo en fechas recientes se ha incorporado la mejora como una práctica más del cultivo del olivo. En España, los trabajos realizados desde la década de los 90 permitieron la selección y registro de nuevas variedades procedentes de programas de mejora. La primera variedad obtenida fue ‘Chiquitita’/‘Sikitita’ (Rallo et al., 2008), adaptada para el cultivo en seto de alta densidad, fruto del programa conjunto del IFAPA y la Universidad de Córdoba dedicado a la obtención de nuevas variedades para producción de aceite. En este mismo programa de mejora se han registrado recientemente dos nuevas variedades que continúan la serie iniciada: ‘Sikitita-2’ y ‘Martina’. Se trata de variedades precoces y productivas, con una arquitectura adaptada a media-alta densidad de plantación y productoras de un AOVE de alta calidad, estabilidad y perfiles organolépticos singulares. Estas tres variedades comparten como parentales a ‘Arbequina’ y ‘Picual’. El auge reciente del sistema de olivar en seto y la necesidad de nuevas variedades adaptadas ha impulsado en los últimos años el desarrollo de iniciativas de mejora en este sentido. Así, en los últimos años se han difundido nuevas variedades procedentes de mejora como ‘Oliana’, ‘Lecciana’ y ‘Coriana’ (Agromillora, https://www.agromillora.com/olint/ nuevas-variedades-para-el-olivar-en-seto/), ‘I15’ (Todolivo, https://www.todolivo.com/todolivo-i-15-dossier/) y ‘Sultana’ (Balam, https://balam.es/sultana/) fruto de diversos programas de mejora, públicos y privados. Y todo hace indicar que el número de nuevas variedades va a crecer en los próximos años. En todas ellas se ha buscado bajo vigor, precocidad de entrada en producción, alta productividad y rendimiento graso y aceites de características nutricionales y sensoriales destacadas. Un riesgo futuro potencial se deriva del hecho de que las nuevas variedades antes mencionadas descienden de cruzamientos donde siempre ha participado la variedad ‘Arbequina’ como parental (directa o indirectamente, ya que la variedad ‘Arbosana’, también común como parental, deriva a su vez de la misma variedad ‘Arbequina’). Ello puede representar una peligrosa homogeneidad genética en las nuevas variedades. Por tanto, el abanico de variedades disponibles sigue siendo limitado y serán necesarias muchas más en los próximos años para cubrir diferentes necesidades relacionadas con la arquitectura de la planta, adaptación a factores limitantes, calidad de los aceites, etc. Otra línea donde la mejora está aportando nuevas variedades adaptadas es el desarrollo de nuevos materiales con resistencia a las principales enfermedades del cultivo. En este sentido, en el programa de mejora del IFAPA para resistencia a Verticilosis se han registrado tres nuevas variedades (‘Urgavona’, ‘Castula’ e ‘Iliturgitana’) con alto nivel de resistencia y buenas características agronómicas, procedentes de cruzamientos en los que intervienen parentales con cierto nivel de resistencia a la enfermedad (León y De la Rosa, 2022). Estas nuevas variedades se han registrado como especialmente recomendables en áreas con alto riesgo de Verticilosis (Figura 5). Al igual que en España, en otros países productores como Italia, Israel, Marruecos, Túnez y Turquía se han registrado recientemente nuevas variedades procedentes de programas de mejora, aunque han tenido escasa o nula difusión internacional. Un punto de especial interés a considerar con estas variedades es la necesidad de una amplia experimentación previa a su difusión comercial. La experiencia de casos previos de nuevas variedades, no sólo en olivo, sino en otros frutales, aconseja que la difusión de estas nuevas variedades se realice poco a poco, con la debida precaución y valorando su adaptación a las diferentes condiciones que se van a encontrar. Los estudios realizados durante los últimos años en el IFAPA indican la complejidad para caracterizar una variedad de olivo con un nivel de productividad, rendimiento graso, o composición del aceite determinada. Estos caracteres, aunque tienen una indudable influencia genética (inherente a la variedad), varían mucho de unas condiciones ambientales a otras. Esto obliga a realizar una experimentación local durante un periodo de tiempo suficientemente largo para determinar la variedad que mejor se adapta a unas condiciones ambientales determinadas y las posibles limitaciones para el cultivo de las diferentes variedades. La experimentación en este sentido es limitada, por lo que las recomendaciones deben tomarse con cautela, en particular cuando se trata de comparar entre variedades que no han sido probadas bajo las mismas condiciones experimentales. Figure 5 – Nuevas variedades resistentes a la Verticilosis del olivo

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